Bienvenido!!

Cada artículo de este blog, buscará dar opiniones sobre fútbol, pero siempre desde el punto de vista de cuestionarnos todo, desde el raciocinio,,, por qué nos cuesta tanto pensar?

Se que a los puristas mis opiniones no les gustarán, pero a caso Jesucristo gustaba a todos?

lunes, 3 de octubre de 2011

Conceptos defensivos

Extracto del artículo publicado en El País que puede resultar de utilidad tanto para jugadores como para entrenadores.

Revolución en la retaguardia

Por: Santiago Solari
Las modificaciones en el reglamento, los cambios en la preparación del futbolista y los avances tecnológicos son algunas razones por las cuales el fútbol ha ido variando a través de los años.
La aparición del fuera de juego en un formato similar al que conocemos hoy en día se introdujo en 1925 y provocó un cambio radical en la forma de interpretar este deporte. Entre las modificaciones reglamentarias de las últimas décadas, posiblemente la que mayores alteraciones trajo fue el cambio en la puntuación. Otorgar tres puntos a la victoria y solo uno al empate obligó a que se asumieran mayores riesgos defensivos. Otra fue la de no permitir a los arqueros recibir con las manos un pase con los pies de sus propios compañeros. Decisión que agilizó tremendamente el desarrollo de los partidos y modificó los sentidos de circulación, que incluyen ahora como elemento fundamental al portero.
Los cambios en la preparación también fueron determinantes. Se pasó de un desarrollo de las capacidades físicas básicas del atleta a uno de programas específicos para la preparación integral: física, técnica, táctica y mental. Cuanto más aumentó la dinámica, más se redujeron los espacios. Ante la necesidad de tener que hacer todo más rápido y en espacios más reducidos, el futbolista modificó necesariamente la técnica de ejecución.

La posibilidad de estudio del rival con la aparición de la televisión y el vídeo renovó conceptos tácticos. El balón, cada vez más liviano y rápido, obliga a una adaptación constante.
Dichas adaptaciones en las estrategias y los sistemas tácticos son el resultado de la necesidad de adecuarse continuamente a las nuevas situaciones. Estos cambios modificaron, a su vez, las funciones específicas.
Hoy en día que se redujo drásticamente la cantidad de tiempo que un jugador tiene la pelota en su poder, es difícil encontrar equipos que hagan gravitar su juego alrededor de un único organizador. Los defensores laterales han acentuado su doble función. Los extremos ya no permanecen estáticos, dedicados a recibir y encarar, sino que rotan y acumulan obligaciones defensivas. El centrodelantero clásico mira asustado la concurrencia, ante la invasión de alas, penetradores y audaces incursionistas en lo que hasta hace poco era su coto privado.

Pero posiblemente las funciones que más han debido evolucionar fueron la de los defensas centrales y la del portero. En la retaguardia hubo una verdadera revolución.

Los centrales tienen mucho más radio de acción. En la necesidad de disminuir los espacios útiles al adversario ya no basta con un defensa fuerte y cabeceador. Debe acompañar su ataque alejándose del propio arco y achicando los espacios enemigos con esmerada atención, no solo a un posible anticipo sino también a un futuro regreso. Ese mar de posibilidades que deja a sus espaldas.
Debe además saber defender regresando. Hay una gran diferencia entre defender posicionado en defensa (valga la redundancia) y hacerlo mientras se retorna hacia la mejor ubicación defensiva.
Estas distancias y variantes en los repliegues implicaron nuevas coordinaciones. Los defensas centrales deben, con ojos en la nuca, coordinar con sus laterales y el portero la forma de evitar las penetraciones rivales ante los lanzamientos profundos. Tienen que anticipar, en esa coordinación, las respuestas ofensivas del rival cuando todavía su equipo esta en posesión del balón. Esto requiere de un jugador más veloz, más atento, con un manejo preciso de tiempos y distancias que han cambiado. Estas nuevas obligaciones demandan, además, una mayor injerencia táctica.
El adelantamiento de las defensas también cambio la forma de interpretar la función del portero, que se convirtió en un actor más versátil. En fase defensiva oficia de último marcador y coordina con sus centrales y laterales todas las pelotas profundas del rival, sean estas cruzadas o frontales.
Sin embargo, el cambio radical en la vida de los porteros se produjo cuando tuvieron la obligación de utilizar los pies. Hoy, podemos afirmar que un arquero que utiliza un solo pie tiene ciertas carencias cuando hace apenas algunos años le bastaba actuar con las manos. En fase ofensiva, se ha convertido en apoyo y salida a la hora de iniciar una buena circulación, con el deber agregado de hacerlo en una zona en la que cualquier error causa el gol rival.

En la manida comparación del futbol actual con el de otras épocas se busca definir cuál es mejor o peor. Solo podemos afirmar que en la continua y natural adaptación a nuevas condiciones el futbol es, sencillamente, distinto.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Sobre el "Loco" Bielsa

Gran artículo sobre Marcelo Bielsa, que incita a la reflexión sobre culpables en las derrotas.

 

REPORTAJE

Bielsa o la búsqueda del zahorí

El Athletic comienza igual de mal que hace nueve años, cuando acabó séptimo, y el técnico argentino aún no se ha hecho dueño de todas las teclas del equipo, pero sí del estilo

EDUARDO RODRIGÁLVAREZ - Bilbao - 23/09/2011


Quizás no sea una coincidencia que el mal arranque de Bielsa en el Athletic tenga como antecedente más cercano el de Juup Heynckes en la temporada 2002-2003. Ambos, técnicos de prestigio y muy alejados de la imagen tópica del Athletic, han conseguido un punto de los 12 disputados, es decir, que comenzaron con el nerviosismo habitual que aqueja a San Mamés cuando alguien le cambia el guión o da pasos inicialmente taciturnos.



El técnico rosarino reconoce errores (es una frase habitual suya en las conferencias de prensa) y asume que "el estado de necesidad sigue creciendo a medida que avanzan los partidos con resultados adversos". Ni un ápice de soberbia o de culpabilización de actuaciones individuales o colectivas de sus futbolistas. Pero Bielsa es consciente de que sus decisiones han generado dudas entre la afición que aún no acaba de comprender todos sus planteamientos. Algunos han visto en él un zahorí buscando agua en la plantilla, ahora en el lateral derecho, ahora en el izquierdo, ahora en el centro de la defensa (que si dos centrales, que si tres). Otros, piensan que no es sino una búsqueda de los futbolistas que mejor se adapten, más allá de los vídeos, a la idea colectiva del juego.
"Yo no veo al equipo anímicamente destruido, cuando encaja un gol", dijo tras la derrota en Málaga, "sino desordenado por la necesidad de remontar". "El Athletic ha vivido muchas situaciones como estas y las ha remontado", afirmó el presidente Josu Urrutia. Más explícito fue Javi Martínez: "Hay que sacar la profesionalidad y la mala leche para salir de esta situación", afirmó el miércoles.

El encargo de Bielsa es como la madera de los zahorís. Tiene una idea (la madera) y dos ramas al final: el juego y el resultado. El primer encargo lo ha resuelto en un pis pas. El Athletic, salvo en el partido frente al Betis, ya juega como a Bielsa le gusta: raseando, presionando, con paciencia pero sin perder intensidad, compartiendo el balón, sin dejar un espacio a la improvisación del enemigo. Por ese lado encuentra el agua que busca, ya sea con tres o con dos centrales, ya sea con éste o con aquel.
La otra rama es delgadísima: la producción de ocasiones escasea, la puntería no está equilibrada y la paciencia se vuelve intransigencia cuando encaja un gol.
Hay teclas que no suenan bien en el piano de Bielsa. Quien más desafina es Llorente, su jugador franquicia, quizás desorientado. Llorente se presentó en la sociedad rojiblanca en 2006 con una jugada contra el Zaragoza que fue un ejercicio malabar con las dos piernas en un palmo de hierba y gol de Yeste. Luego, las circunstancias le llevaron a aprovechar su enorme musculatura para convertirse en un delantero de referencia goleador y subir a las alturas de la selección y del Campeonato del Mundo. Ahora le toca reconvertirse. Bielsa lo quiere en otra faceta, con más movilidad, abriendo huecos, arrastrando defensas, rastreando más el área pequeña que la grande. No serán muchos los centros aéreos que le lleguen. Y el muchacho aún no se encuentra, cuando hasta ahora era la única referencia del gol. El cambio se nota.
Muniain es el futbolista destinado a crecer con Bielsa, que ha dado todos los galones posibles a un muchacho de 18 años. El técnico argentino va instalando pilares en el equipo, sembrando su juego, pero los resultados le reconcomen. El miedo existe porque los rivales no han sido de relumbrón y se avistan ahora el Villarreal y el derbi con la Real, con el Paris St. Germain entre medio, en la Liga Europa.
Con tres centrales, el otro Athletic de Bielsa ajustó la defensa, pero la baja de Ander Herrera le ha dejado el centro del campo como un solar. Y eso en el esquema del técnico argentino es una rémora ofensiva.
No hay voces postelectorales, pero ya se temía que después de un proceso complejo para elegir presidente, las heridas supurarían en alguna medida. Lo cierto es que Heynckes en 2003 empezó como él y acabó séptimo.

De los árbitros...

Sin éllos no habría Fútbol.
Figura necesaria he imprescindible para que se dispute un partido de Fútbol.

En el último partido de mi equipo, hubo una jugada que fue determinante en el resultado final del partido. Sobre el minuto 25', el portero bloca un balón largo "fuera del su área" y el árbitro, a instancias del línea, señala manos, falta y la correspondiente tarjeta roja. A principio, sobre el papel, la jugada ya ofrece dudas, pero es que después, viendo la jugada por el video, la complicadez aún resulta más extrema. En el programa Minuto 90 de TVCS (gran promotor del Fútbol amater) no hubo consenso sobre la jugada, es decir, de 4 personas, dos, incluidos yo teníamos dudas de sí era dentro o fuera, y los otros dos se decantaban porque era dentro área, y por tanto no tarjeta roja.

No es que me queje de que mi equipo perdió el partido por ello, no es así, seguramente 11 contra 11 el partido tambíén lo hubieramos perdido ya que nos enfrentabamos a un gran equipo y aspirante al ascenso de categoría.

No obstante, lanzo toda esta reflexión para señalar que en jugadas tan determinantes, un árbitro debe estar seguro de lo que pita, y ante la duda no señalar nada, porque el daño que recibe el equipo infractor es irreparable.

Nunca dejaré de apoyar a los árbitros y jamás cuestionaré sus decisiones, pues insisto, en que entiendo que impartir justicia sobre un terreno de juego, con el duelo de intereses y egos sobre el campo, no resulta nada fácil, pero aplicando el sentido común, dialogando, realizando todo más sencillo, creando un buen clima, conseguirían que todo fuera más fácil dentro del terreno de juego.

Insisto en mostrar todo mi respeto y su honradez, fuera de duda, ya que sólo comete errores, quien toma decisiones, entre ellos, nosotros, los entrenadores.

lunes, 5 de septiembre de 2011

TOMA DECISIONES

Es que no sabía que hacer!!! cuantas veces en un campo de fútbol oimos está frase a un jugador, ya sea de nuestro equipo o del rival. Buceando en El País, he encontrado este gran artículo de Santiago Solari que viene como anillo al dedo para explicar este hecho. Sirva tanto para entrenadores como para jugadores.

Por: Santiago Solari
Art publicado por el país en su edición digital del 5-09-11.

En el juego del ajedrez, en el que la capacidad de cálculo es un elemento vital, los mejores ajedrecistas del mundo todavía libran y ganan interesantes batallas contra las computadoras. La descomunal capacidad de cálculo de las maquinas se equilibra con la intuición, la inteligencia y la creatividad humana. No necesita Kaspárov analizar todas y cada una de las posibles jugadas legales, un proceso que le llevaría siglos, sino que descarta inmediatamente casi todas ellas y se concentra en las pocas que son importantes para aplicar allí su creatividad.
De esta misma forma tamiza un futbolista sus acciones. Los buenos jugadores no piensan en las malas jugadas. Parten de un abanico de opciones preestablecido, intuitivo o razonado, para cada situación. Hay una intención en el horizonte de cada acción y un tiempo crucial que se ahorra en cada intervención. A partir de allí, con ese conocimiento de las propias aptitudes y limitaciones y esa capacidad para seleccionar rápidamente las soluciones más prometedoras para cada situación, les resulta más sencillo ser creativos.
En cambio, el jugador que desconoce cuáles son las prioridades en cada situación del juego demora decisiones mientras transita despistado por esa inmensidad de opciones disponibles, la mayoría de las cuales son malas, débiles o intrascendentes. La creatividad aplicada a destiempo o de forma errónea en el lugar equivocado solo es un lastre en un deporte que se practica de manera profesional y en el que reina como objetivo la victoria.
En un juego de dinámica fluctuante como el futbol, en el que cada situación viene determinada por múltiples factores y cada uno de ellos eleva el nivel de incertidumbre, es elemental el proceso de selección de las respuestas en la toma de decisiones. Una parte de este se realiza de manera intuitiva. Una sucesión de deducciones inconscientes en las que intervienen los recuerdos y el reconocimiento de patrones y que supone un ahorro de tiempo y energía. Después, conscientemente, se analizan las posibilidades restantes.
Un futbolista inteligente no solo toma decisiones rápidas que, generalmente, son apropiadas y acordes a los momentos del juego y a sus propias capacidades atléticas y técnicas, sino que además sabe el porqué de cada decisión.
Si bien a veces resulta más sencillo y rápido obligar al futbolista a memorizar y mecanizar situaciones del juego o de los distintos sistemas tácticos, de esta forma el jugador nunca alcanza a comprender completamente el sentido de sus acciones. Intentar, prever y automatizar todas las posibles acciones de un partido es una tarea a la que se abocan algunos entrenadores obstinados que, invariablemente, se muestran luego sorprendidos cuando el destino se demuestra inasible.
Otorgar herramientas para facilitar el razonamiento del futbolista y que este concluya por sí mismo cuáles son las posibles alternativas ante diferentes situaciones es una labor más ardua y compleja. Un trabajo integral que incluye al futbolista y le ayuda a entender mejor el juego en general y cada sistema en particular. Un ejercicio de ida y vuelta en el que ambas partes, jugador y entrenador, pueden resultar enriquecidos.
Esta labor formativa es a veces olvidada en los equipos profesionales por dos razones opuestas. Una es dar equivocadamente por sentado que el futbolista que llega a la Primera División ha desarrollado al máximo todas sus capacidades cognitivas. La otra es subestimarlas.

jueves, 21 de julio de 2011

Serenidad,,,, en el fútbol!!!

Recuerdo que cuando era pequeño mi tío, en los momentos en que me enfadaba o tenía un problema,  siempre me decia: "Para, piensa y cuenta hasta diez". Cuanta razón tenía y cuanto bien hace para todo. El hombre se distingue de los animales por el raciocinio, la razón.

Paul Ekman, el mayor experto mundial en empatía comenta que se trata de aumentar el lapso entre el impulso y la acción. La serenidad no se improvisa, hay que practicarla.
El Dalai Lama cita: "Cuando la mente de una persona está llena de ira, o de miedo, celos o deseos, su inteligencia no puede funcionar adecuadamente. Es por ello por lo que todos los juicios que haga entonces serán equivocados".

Cuando no aceptamos una situación  cargando con la ira, nos hundimos, se reducen las posibilidades de encontrar sentido y felicidad, tenemos que elevar nuestra aceptación (serenidad).
Pero a caso Mou tiene serenidad? "No soy el mejor del mundo, pero creo que no hay nadie mejor que yo". José Mourinho.

Hoy en día los mejores valorados en el fútbol amater son los entrenadores impulsivos, con carácter dicen, cuando para mi una persona con carácter es una persona con valores y que sabe defenderlos, y que grite. Toman esta clase de entrenadores las mejores decisiones?

Fútbol y serenidad, dos antagonistas.

martes, 5 de julio de 2011

Dirección equipos

¿Sabes dirigir a los demás?

La semana pasada cenaba con un buen amigo recién llegado de Londres. Había viajado ahí para realizar un curso de formación técnico sobre un área relacionada con su profesión.

Me comentó que nada más comenzar el curso, el profesor, un reputado especialista de EEUU, les dijo que les iba a "tratar como carne, para que os vayáis acostumbrando a lo que os espera en la vida". Me dejó de una pieza...

A lo largo de mi vida profesional he tenido ocasión de relacionarme con muchos directivos, algunas veces como coach, otras como formador, y otras como mero observador. El directivo es alguien que produce resultados profesionales con la coordinación de un equipo de personas. Sus objetivos dependen del trabajo de las personas que forman su equipo y su misión es que cada uno de ellos dé lo mejor de sí mismo.

Ahora bien, resulta que en la mayoría de casos no hay un proceso de formación para asumir ese tipo de responsabilidades. Si haces bien tu trabajo, si queda libre una vacante o si tienes el nivel de contactos adecuado, puedes ser ascendido a directivo. De repente te encuentras con que tienes responsabilidad sobre un conjunto de personas, pero ¿cómo se suponer que tienes que ejercer dicha responsabilidad? ¿Se te ha preparado para eso? ¿Qué harás?.

Si cuando uno es joven y hace algo mal sus padres le riñen; si cuando en el instituto hace algo mal sus profesores le riñen; si cuando en la mili (yo es que tengo ya unos cuantos años) hace algo mal su oficial le riñe; y si en su puesto de trabajo cuando hace algo mal su jefe le riñe... ¿qué hará cuando sea él el responsable de otras personas que hagan algo mal? Lo más probable es que esté condicionado a repetir lo que ha visto durante toda la vida.

Si uno ha nacido rodeado de buenos modelos directivos, si ha tenido la suerte de que sus propios padres, profesores, tutores o entrenadores hayan sido buenos directivos y mejores líderes, entonces quizás, en caso de ser promocionado, podrá echar mano de esas experiencias y mejorar su capacidad directiva. Si por el contrario ha tenido malos ejemplos, probablemente le resulte complicado dirigir a los demás.

Por suerte la capacidad directiva y de liderazgo se puede desarrollar. Hoy en día sabemos qué podemos hacer para mejorar los resultados de un equipo, sabemos qué tipo de relaciones tenemos que establecer entre sus miembros, cómo afectan los distintos perfiles individuales a los resultados del conjunto, de qué manera corregir conductas inadecuadas con el menor coste emocional posible, podemos potenciar el talento de los demás... Lamentablemente este conjunto de conocimientos parece que no es prioritario en los planes de desarrollo de la mayoría de las organizaciones.

Si analizamos los programas de formación que instauran podemos ver que, aun con buenas intenciones, son insuficientes para capacidad directiva y de liderazgo. Algunas veces porque se limitan a modelos teóricos sin un acercamiento a la práctica efectiva y a la modificación de la conducta, otros porque se centran en transmitir información como si esa fuese la variable más importante.

Cuando una persona no sabe dirigir, porque no se la ha entrenado para ello, suele tener graves dificultades para conseguir que su equipo logre los resultados que tiene asignados de forma eficiente. La atmósfera suele enrarecerse con comentarios a la sombra acerca de la incapacidad del directivo, el coste emocional se dispara, el resentimiento está muy presente y al final todos salen perdiendo.

El ejemplo que compartía mi amigo ilustraba a la perfección este caso: "Os voy a tratar como carne... porque no se hacerlo de otra manera, porque a mi me trataron así, porque no conozco una forma alternativa... De esta manera pongo en evidencia mi falta de preparación para ejercer como directivo y encima no me doy cuenta porque me creo el más duro representante"... Como si la dureza y la agresividad ayudaran a que los demás desarrollaran su talento.

En fin, se trata de una gran asignatura pendiente en nuestra sociedad.

Si tienes responsabilidades directivas te recomiendo que estudies el trabajo de Ferdinand F. Fournies recogido en su excelente libro "Coaching for improved work performance".
 
Artículo extraido Blog Vicens Castellano, de jueves 30-06-11.